BLW: Alimentación infantil y autonomía. Una introducción pre-navideña

A raíz de la publicación el pasado 25 de Noviembre de 2015 del artículo de Rosa del Blanco Mi bebé come cocido a los 9 meses en Verne,  El País, muchas personas de mi entorno han oído hablar por primera vez del Baby-Led Weaning, alimentación complementaria a demanda dirigida por el bebé. Han podido relacionarlo con las fotos que han visto de S de Sinosuke lanzando comida por los aires o poniéndose perdida la cara intentando llevarse un trozo de pan con tomate a la boca, y claro, lo hemos comentado. Sí, llevamos practicando este método de alimentación complementaria sin papillas ya casi dos meses y estamos encantados. No soy una experta en el tema, pero he leído, he hecho algún curso, y puedo compartir mi experiencia.

¿En qué consiste el BLW?

La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de edad y a partir de entonces ofrecer alimentación complementaria. Lo que significa que a partir de los seis meses el alimento principal del bebé sigue siendo la leche materna (o artificial en su defecto, y lo seguirá siendo hasta que entre los 12 y los 24 meses pase poco a poco a ser alimento complementario),  que le proporciona todos los nutrientes necesarios, pero ya puede complementarse con la introducción de otros alimentos. El BLW es una manera de ofrecer esta alimentación complementaria respetando la capacidad del niño de autorregularse. Del mismo modo que la lactancia materna a demanda permite que el bebé elija cuánto y cuándo quiere alimentarse confiando en el criterio del niño y sus necesidades, el BLW facilita que el niño continúe desarrollando su mecanismo de control de la saciedad por sí mismo. ¿Cómo? Comiendo. Que es algo muy distinto a “introducirle los alimentos”. Resumidamente, la alimentación complementaria a demanda dirigida por el bebé o BLW consiste en ofrecer al niño los mismos alimentos que al resto de la familia, adaptando su forma para que pueda manejar los trozos por sí mismo con la mano, en vez de introducirle en la boca papillas y triturados. El término es relativamente moderno, pero el método en sí es lo que se ha hecho toda la vida en muchos sitios antes de que apareciera la primera fotocopia de centro de salud detallando lo que debe llevar cada puré y cuándo introducirlo, que después se ha fotocopiado y fotocopiado año tras año hasta hoy.

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¿Por qué elegir este método y no los triturados?

Pues esto es una opción muy personal, pero es una opción más. En mi caso lo que peor llevo de haberla tomado es tener que dar explicaciones cada dos por tres de si mi bebé ya toma purés, qué cantidades y por qué alimento voy. Por lo demás, yo sólo encuentro ventajas. Ya he dicho que es un manera de relacionarnos con la comida más respetuosa con el bebé porque al ofrecer la comida y no metérsela en la boca le permites comer cuanto quiere, a su ritmo, y según su gusto. La hora de la comida se convierte en un juego en el que explorar con texturas, sabores, distintas temperaturas, algún lanzamiento…  Les permite desarrollar como un juego las habilidades propias de comer: coordinación ojo-mano, masticación, deglución, pinza… Las alergias se detectan de forma inmediata porque rechazan los alimentos que las provocan o les produce reacción en la piel y sabes qué alimento es. Los bebés se sientan a la mesa con la familia, pueden coger trozos del plato de papá o mamá, y sienten su pertenencia  y su implicación en las rutinas y hábitos familiares, aprenden el componente social de la alimentación y lo disfrutan. Y además es más cómodo: igual que con la lactancia materna a demanda no tienes que preocuparte de mirar el reloj ni calentar biberón, con el BLW, siempre que se cumplan unas normas de seguridad básicas, no hay que preocuparse de hacer una comida especial para el bebé porque toma lo que el resto de la familia. Y sobretodo, es divertidísimo tanto para el bebé como para los que le acompañamos. Y que el momento de la comida sea relajado y placentero es un aprendizaje fundamental para todos.

¿Cuáles son las normas básicas que debo tener en cuenta?

  • No ofrecer la alimentación complementaria antes de que el bebé esté preparado: cuando pueda permanecer sentado erguido por sí solo, muestre interés por la comida y sea capaz de agarrar los alimentos con las manos. Esto suele ocurrir al rededor de los 6 meses, y coincide con el momento en el que pierde el reflejo de extrusión, que es el que hace que empuje con la lengua cualquier elemento extraño (lo que no sea leche) que entre en su boca para evitar atragantamientos.
  • Sentar al bebé en la mesa con la familia: se aprende por imitación, y la comida es un momento de encuentro.
  • El bebe siempre tiene que estar erguido mientras come.
  • Siéntale a comer con todas sus necesidades cubiertas para que pueda disfrutar de su exploración, sin sueño, hambre…
  • No meterle nunca nada en la boca ni partirle la comida en trozos pequeños: necesita poder cogerla con la mano para gestionarla. Este punto es muy importante. A veces nos da miedo que se atragante con un trozo grande y partimos la comida en pequeños trozos o le ayudamos metérsela en la boca… Los trozos pequeños el bebé no puede cogerlos, y tiene que ser él mismo el que se los lleve a la boca, porque este es el filtro antiatragantamiento: si no puede llevárselo a la boca, no puede gestionarlo dentro. De hecho, sólo después de aprender la masticación el niño aprende a hacer la pinza, y así puede coger pequeños trozos de comida sólo cuando está preparado para gestionarlos.
  • Evitar los alimentos que puedan producir asfixia: frutos secos, zanahoria cruda, trozos pequeños…
  • Ofrecer los alimentos nuevos de uno en uno, observando si los recibe bien.
  • Algunos alimentos a evitar: lácteos desnatados, lácteos en grandes cantidades, zumos, sal en exceso, alimentos procesados, mariscos, pescados grandes y miel.

¿Qué preocupaciones NO debo tener para practicar BLW con mi bebé?

  • Mi bebé juega con la comida pero no come casi nada, o no puedo decirte cuánto come: Tranquilidad. Tu bebé tiene hasta los 24 meses más o menos para ir haciendo de los sólidos el alimento principal. De momento su alimento es la leche, y los sólidos sólo complementan esta alimentación que ya de por sí es completa. Así que confía. Si tu bebé toma pecho a demanda ten por seguro que esa leche sigue alimentando ayer, hoy y mañana, las hembras mamíferas tienen ese poder. Confía. Si toma leche artificial, ese es su alimento principal aún, no hay prisa. La leche es el alimento principal, y esto es incompatible con tomar grandes cantidades de sólidos (o triturados), porque entonces, ¿cuánta leche tendría que tomar para superar esas cantidades y ser el alimento principal? Siempre que tu bebé esté ganando peso y talla, se vea sano, y sobre todo, feliz, no tienes porqué preocuparte (si hay algo en relación a su crecimiento que te preocupa, mi recomendación es que visites a tu pediatra). Es el momento de aprender a comer, con la seguridad de que las necesidades de alimentación están cubiertas. Así que lo mejor que te puede pasar es que tu bebé juegue con la comida, la aplaste, la lance, la escupa… ¡Está aprendiendo! Y necesita tiempo para explorar cómo pasar de la succión a descubrirse sus manos, coger comida y acercarla a la boca, succionarlos, morderlos, dejar de escupirlos, morder y soltar el trozo porque aún no sabe qué hacer con él en la boca, después sí masticar, elevar la lengua para tragar, y hacer la pinza. Es el tiempo de aprender todo esto, y también a disfrutar del momento de la comida con sus seres queridos, a descubrir sus gustos y preferencias.
  • Mi bebé lo pone todo perdido cuando come: sí, y  es fantástico. Esto no puede ser una preocupación. Puedes ponerle un babero plástico de esos que recogen la comida cuando le cae de la boca, pero la va a seguir lanzando por los aires. Puedes poner un plástico en el suelo para recoger lo que lance, y entonces lo lanzará más fuerte. Puedes hacer lo que quieras pero disfruta, es normal que manche. Y además no sé si con un triturado y la superfuerza de las pedorretas de puré quedaría todo más limpio, lo dudo. Deja de preocuparte por esto y disfrútalo.
  • No sé qué hacerle de comer: ¿qué vas a comer tú? El BLW no es preparar una comida sólida específica para el niño, sino compartir con él la comida familiar. Es cierto que al principio hay que ofrecérsela por partes de manera que nunca pruebe más de un alimento nuevo a la vez para poder observar cómo reacciona, pero una vez que ya los ha probado, puede comer lo mismo que los adultos, con algunas adaptaciones para que sea más sencillo comer. Por ejemplo, la fruta y la verdura puede ofrecerse en vez de en trozos pequeños, en otros más grandes para que sobresalgan por los dos lados del puño, o dejando algo de piel para que puedan agarrarla sin que les resbale. La carne puede ofrecerse cortada en tiras, o directamente un muslo de pollo que de por sí ya tiene un mango para agarrarlo.  ¿Que vais a comer tortilla? Córtale al bebé una tira. ¿Cereales? Pan, bolas de arroz, espaguetis, croquetas de quinoa… Tampoco necesita 12 cereales, que seguramente ni siquiera tú los tomas. ¿Condimentos? Claro ¿Legumbres? Pueden ser difíciles de tomar si no lo haces con cuchara precargada (que rara vez llega hasta su boca) o en forma de croquetas o humus… Pero siempre puedes ofrecerle la patata, o lo que acompañe a la legumbre. Lo mismo con el pescado. Otra cosa es que lo que te preocupe es que el bebé coma lo mismo que tú porque tienes dudas de si tu alimentación es tan sana como la que te gustaría para tu bebé. Quizá sea un buen momento para hacer un cambio hacia la alimentación que quieres. 😉 Porque te aseguro que el bebé va a querer comer lo  mismo que tú y si tu comida es diferente, te meterá la mano en el plato. ¿Vas a estar todo el tiempo diciéndole que no?
  • Me puede el miedo a que se atragante y no soy capaz de dejar que gestione por sí mismo la comida: si el miedo es tan fuerte quizá no sea el método mas adecuado para ti, porque es importante que podamos confiar y comer en calma. Te puedo decir que no hay más riesgo de atragantamiento haciendo BLW que tomando triturados, que los atragantamientos en bebés se suelen producir con pequeños objetos de juguete, globos o frutos secos, y rara vez comiendo. Pero necesitas poder confiar y estar realmente en calma. Si no lo consigues, no te preocupes, esto es sólo una opción más.
  • Me preocupa cómo gestionar los comentarios de la gente en las comidas familiares: vale, a mi también, me parece lo más duro. Voy a intentar enumerar algunas estrategias para salir adelante. Este era el objetivo del post, voy a ver si me reconduzco.

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¿Cómo sobrevivir a las comidas navideñas haciendo BLW con mi bebé?

En mi familia todos son muy respetuosos con los modos de crianza de cada cual, tengo esa suerte. Además en esto del BLW tengo ganadas a mi madre y a mi suegra, así que todo lo demás va sobre ruedas. Pero en Navidad las comidas son eternas y multitudinarias, y da tiempo y hay más posibilidades de recibir comentarios negativos, opiniones o incluso acciones imprevistas de amigos o familiares, vete tú a saber. Son nuestras primeras Navidades con S de Sinosuke y no sabemos cómo será, pero tengo cierto temor. He recapitulado algunas estrategias que he ido utilizando para reaccionar a comentarios inoportunos referentes a otros aspectos de la crianza, como la lactancia, el colecho, el porteo o criar en brazos, porque soy muy lenta a la hora de reaccionar ante algo que me resulta tan agresivo como que alguien desacredite tus decisiones de crianza con toda la naturalidad del mundo, y me viene bien tener respuestas preparadas. Yo lo necesito, porque de verdad me siento agredida y de verdad me quedo en blanco, y me importa demasiado como para no hacer nada. No sé si soy la única pero me pasa que tengo la sensación de que desde que parí, y por el simple hecho de parir, me he vuelto medio idiota para mucha gente. Sobre todo para gente que lo único que sabe de mí es que tengo un hijo, y sólo por eso ya se siente en su derecho de explicarme la manera en la que tengo que criarlo dando por supuesto que yo no tengo ni idea y he perdido la capacidad de decisión, y por supuesto, sin tener en cuenta ni interesarse lo más mínimo en mi situación, deseos o filosofía de vida, y de la de mi hijo ya ni te cuento. Vamos, como ya he dicho, que me da la sensación de que existe la creencia generalizada de que parir te vuelve idiota, porque otra explicación no le veo.

Y como puede resultar muy molesto verse en esta situación de incomprensión tan grande, aquí mis tres estrategias favoritas para salir a flote:

  1. Hacerse escuchar. Esta es sin duda mi favorita, la que mejor me hace sentir con diferencia, pero la que más energía consume. Así que suelo emplearla con personas que me importan o situaciones que merecen la pena. Consiste básicamente en hacerse cargo de la situación y responder al comentario inoportuno, al consejo no solicitado o la acción imprevista dejando clara cual es tu posición y explicando los porqués. Por ejemplo: “- Nena no lo cojas en brazos que se acostumbra – Pues no te creas, no se conoce ningún caso de adultos que tengan que ser tomados en brazos para dormirse, y sin embargo sí hay muchos que crecen con carencias afectivas, faltas de confianza y la autoestima tan mermada como consecuencia de tener que hacerse cargo en soledad de conflictos emocionales para los que no podían estar preparados en la infancia que su capacidad para relacionarse y actuar según su voluntad en la vida adulta se ve afectada negativamente…”  Y alargas la explicación todo lo que necesites. ¿Qué dificultades puedes encontrar en esta estrategia? Lo primero es que vas a necesitar mucha información porque una vez que empieces a hablar te van a preguntar de todo para ver en qué te pillan, o bien porque realmente les interese lo que cuentas. Sobre BLW no puedo dejar de recomendar el blog de Eloísa López  que reúne muchísima información, bien explicada y actualizada que puedes consultar, y si estás por Madrid y puedes hacer algún taller con ella, mejor que mejor. La segunda dificultad, si eres mujer, pasa por aprenderse muy bien estas diez palabras:“Deja de interrumpirme”.“Lo acabo de decir”.“No necesito explicaciones”.
  2. Hacerse la tontica (o el tontico). Funciona muy bien con casos perdidos o en momentos es los que tienes mucho cansancio acumulado y no merece la pena desgastarse totalmente. Tiene varias vertientes, desde la estrella que no responde a periodistas y zanja la conversación con un “No haré declaraciones al respecto”, a asentir y seguir haciendo lo tuyo con una gran sonrisa, o la tontica extrema que contesta algo como “Me parece muy interesante lo que dices, gracias por tu información, ¿puedes decirme dónde puedo encontrar evidencia científica de la burrada que me acabas de soltar? Es sólo porque me gusta estar bien informada y este tema realmente me interesa”. Yo la empleaba antes en el pediatra ante comentarios como “si lo llevas en el fular  se le va a quedar la espalda blanda”, o “mujer, no le vas a tener con leche hasta la universidad, eso ya no alimenta”. Pero con el tema del BLW ya salté, lo reconsideré y me pareció importante que los profesionales de la salud supieran por qué elegimos otras alternativas y pensé que quizá así, si no nos hacemos los tonticos, de tanto oírnos, a lo mejor a alguno le da por replantearse la cosa, revisar sus fuentes y actualizarse, así que me cambié a la primera estrategia. Ahora, con la señora metomentodo del metro o el hombretón que te da el sermón, va de perlas.
  3. La legitimación externa. Es otra estrategia rápida, para zanjar el tema cuanto antes y no batallar. No es la mejor si lo que quieres es que se te respete y se valore tu capacidad de decisión, pero para un apuro, es resultona. “-¿Por qué le sigues dando teta? – Porque lo recomienda la OMS”. “-¿Por qué no lo metes en el carrito hasta que se acostumbre, en vez de llevarlo en el fular que te vas a destrozar la espalda y además es que se está riendo de ti? -Porque me lo ha dicho mi pediatra”. Pues con el BLW igual. Es triste, pero si das el argumento de que un profesional lo recomienda, nadie pone pegas, y si la decisión informada la has tomado tú, pues parece que a muchos no les vale. Hay respuestas en las que es verdad lo de la legitimación, como la teta y la OMS, y otras en las que no tiene porqué ser cierto que te lo ha recomendado en pediatra. En mi caso, con el BLW, no me lo ha recomendado el pediatra aunque sí me lo sugirió un especialista. Me vale para respuestas rápidas. ¿Por qué no toma papillas? Porque el especialista no me lo recomienda. Y después, si les interesa de verdad y no buscan hablar sólo para recriminarte, pues les explico. Pero a veces apetece seguir disfrutando del momento con tranquilidad sin cansarse en explicaciones, especialmente en Navidad, ¿no?

Y tú, ¿practicas BLW? ¿Tienes tus propias estrategias? ¿Nos cuentas cómo lo haces?

 

 

 

 


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